atrevete

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disfruta el viaje...

jueves, 6 de octubre de 2011

Puesta de sol


Un día de esta semana, iba saliendo del trabajo toda fastidiada, cansada, sin ganas de tráfico y a la cuadra veo todo parado. Con ganas de gritonear de verdad. En eso cambia el semáforo y a la vuelta de la esquina veo un atardecer espectacular. El sol poniéndose en el cerro de las Mitras con un conglomerado de nubes que parecieran puestas ahí a propósito. Rallos saliendo entre las nubes, el cielo pasando de naranjoso, amarillo, celeste. De repente para cuando me di cuenta como por arte de magia el tráfico había desaparecido y la vía estaba libre. Hice a lo mucho 20 minutos a mi casa, pero fuera del tiempo, lo que verdaderamente importa fue esa sensación de tranquilidad que me inundó el resto del día.

Eso me puso a pensar, como es tan fácil aferrarnos a lo malo y dejarnos llevar. Si es coraje, con el coraje todo el día. Si es tristeza, con la tristeza todo el día. Y no vemos que no solo solos nosotros los que estamos sumergidos en esa pesadez, sino dejamos un poco en cada persona con la que convivimos ese día. Así como el bostezo se contagia, también la psicosis y la histeria.

Parece más fácil aferrarse a lo malo, pero eso a veces lo pensamos porque no nos hemos aferrado lo suficiente a lo bueno como para en realidad darnos cuenta de lo que nos estamos perdiendo. Reconocer que es una bendición que nos despertemos cada día, respiremos, veamos el sol salir, tengamo familia y amigos que nos quieren, comida en nuestra mesa, automóvil para movernos y al final del día ver el sol ponerse y regresar a una casa segura donde podremos descansar, aunque suene cliché, no tiene precio.

Y a parte de todo, como por arte de magia, cuando vives y disfrutas cada momento, tal como lo dice Eckhart Tolle con el “Poder del ahora”, los obstáculos se hacen a un lado y la vía se vuelve libre para ser recorrida.

En verdad, sí es así de sencillo como se lee. No hay trucos, solo una voluntad de vivir con plenitud, emoción y un poquito de curiosidad cada día. Es todo. Haz la prueba y que hoy empieces a ver esa puesta de sol por la que seguro pasas todos los días y ni siquiera te habias dado que ahí estaba. ¡Disfrútalo!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Eucalipto, tomillo, cajeput y pino

Esta semana anduve en la calle un poco más de lo normal, así que con tanta desviación tuve por necesidad buscar vías alternas para tratar de hacer más llevadero el tráfico y llegar a donde quería. En verdad que en cualquier municipio al que vayamos hoy día está lleno de señalamientos, calles cerradas, calles de un solo sentido, etc. Igual y en el momento solo quiero no perderme ni perder más tiempo en el tráfico, pero ya que lo veo un poco en retrospectiva, obligar a la mente a que piense diferente no solo la fortalece sino fomenta una creatividad automática.

Según los especialistas en neurobiología, desde que nacemos hasta los 2 años es la época en la que más conexiones neuronales, o asociaciones entre la información que aprendemos, se generan en nuestro cerebro. Suena bastante obvio, porque para un bebé todo es nuevo. Pasando los 2 años, durante el resto de la vida, la cantidad de conexiones va en una picada natural. Sean genios o personas promedio, esto sucede.

PERO el cerebro humano es tan flexible que se adapta a lo que le pongas. Así que si fomentas un hábito de aprender constantemente cosas nuevas, como caminos nuevos para ir al trabajo, comidas que nunca habías probado, ver géneros de películas que nunca se te hubiera ocurrido ver, vas a reducir la pendiente de la declinación en las conexiones neuronales y tendrás una mente más activa y agil por más tiempo.

A veces solo nos conformamos con ver un lindo amanecer, pero no se nos ocurre que podemos iluminar el día de alguien más con una sonrisa o un “buenos días”; disfrutamos de un buen libro, pero no podemos explicarle a alguien como llegar a alguna dirección. Ejemplos como estos hay todos los días. Puede ser por flojera o por miedo o porque quizá hoy tenemos menos conexiones neuronales que ayer, y seguro esa es la respuesta. Que evitemos hacerlo, no significa que no lo podamos hacer.

Los especialistas dicen que si repites una actividad diario por 21 días se hace un hábito. Y ¿para que hacer hábitos? Para la simple y sencilla razón de demostrarte a ti mismo que puedes lograr lo que quieras. En otras palabras, forjar un carácter. Así que si al principio lo haces consiente, va a llegar un día donde ya lo haces en automático. En verdad, aun los científicos más especializados no saben la capacidad completa de la mente humana. Y nosotros nos conformamos con lo que sabemos, y no nos damos la oportunidad de crear, inventar, o siguiera probar cosas nuevas.

Créanme no todo es cosas complicadas, sino solamente son nuevas para nosotros; alguien más seguro ya lo vio antes.  Por ejemplo, mi madre en su consultorio usa un aromatizante delicioso. Cada que lo huelo es refrescante, energizante, motivante, y mucho más. Yo pensaba que iba a tener una lista de ingredientes larguísima. Al voltear el bote me doy cuenta que solamente contiene 4 ingredientes: eucalipto, tomillo, cajeput y pino. ¡Es todo! Cuando lo hueles no te imaginas que sea tan sencillo. Quien dice que eso que puedes hacer, crear o inventar, no es tan sencillo como eso. Ahí me avisas que cosa nueva haces esta semana.

domingo, 28 de agosto de 2011

Zacate mojado

Dos de mis olores favoritos son tierra mojada cuando recién llueve y zacate recién cortado. Olerlos me transporta a un lugar de paz, armonía, tranquilidad. Pero para la mayoría de la gente, darse el tiempo para disfrutarlo aunque se aun minuto, es impensable. Esto me trae a esta semana donde llovió duro, tupido, como el llanto incontenible de un niño al perder aquello que más quería.

Esta semana perdimos un poco más de nuestra inocencia, un poco más de tranquilidad, un poco más de esperanza y fe. Pero tal parece que ya nos acostumbramos tanto a no tenerla como la teníamos antes que un poco más o un poco menos ya nos da lo mismo. Horas después del incidente del casino, el resto de los centros de apuestas estaban llenos. Al día siguiente llovió a cantaros y la gente sigue faltando las reglas de vialidad queriendo evitar la fila y meterse hasta el principio. Escuchamos diario, día y noche, balazos y sirenas, pero seguimos saliendo de antro y llegando a altas horas de la madrugada, o peor aún, vamos después de la media noche al 7-11 por refill de cheves. Vemos pasar un comando armando de militares, y todavía hay quienes se van detrás del último para evitar el tráfico, como antes se hacía con las ambulancias.

No estoy diciendo que todos valoremos lo mismo, pero tal parece que la pirámide de Maslow perdió vigencia después de más de medio siglo de definir la jerarquía de necesidades del ser humano. La necesidad básica ya no es comer o tener seguridad, sino tener bienes materiales, inflar los egos, ser más poderoso cada día a costa de lo que sea.

Darwin con su teoría de la evolución decía que las razas que prevalecen con aquellas que se adaptan al cambio. Una cosa curiosa es que la mayoría de los malhechores no quieren prevalecer, porque hay estudios que dicen que más del 75% no llega a los 30 años de edad. Lo que buscan es tener más hoy. Sea lo que sea que eso signifique para ellos.

Nosotros que tenemos la inquietud de hacer algo, de ver y hacer cosas diferentes, sí queremos prevalecer, queremos vivir una vida plena, una vida feliz. Donde podamos madurar, ver crecer a nuestros hijos, nietos, hermanos. Estoy segura que como yo, tú también quieres disfrutar un día lluvioso después de la canícula, oler tierra mojada y transportarte a un lugar mágico.

Querer es el primer paso, le sigue cuidarnos a nosotros mismos y a los nuestros, después de eso, cosas buenas están por venir. Yo estoy segura que cada vez somos más los que queremos una vida tranquila. Cada quien empieza consigo mismo, cambiando el paradigma de la costumbre que le hace no valorar las cosas que verdaderamente importan, después se lo compartes a tu pareja, a tus papas, a tus amigos. Es una cadena que una vez que empieza se multiplica con creces.

Empieza hoy, y para recordarte que todo saldrá bien, te invito a regar un poco el jardín y disfrutar el olor mágico de la tierra mojada.

domingo, 21 de agosto de 2011

Aparigraha

Ayer sábado fuimos los choferes oficiales en la boda de unos muy queridos amigos. Y tal fue nuestra fortuna que un amigo de la oficina nos prestó su carro, un BMW del año. Ojo cuadrado para todos, porque no se lo esperaban (ni nosotros para ser sinceros). La boda fue un éxito, desde las 8 am estuvimos para todos lados, fotos, misa, recepción y torna. Una gran festividad eso que ni qué. ¡¡Felicidades Arturo y Adriana, muchas bendiciones!!

Algo que me llamó la atención fue la tranquilidad y confianza con la que este amigo nos prestó su carro. Que sí es un bien material, para muchos un carro así pudiera ser algo preciado que no tiene por qué arriesgarse. A lo que voy, no es prestar todo a todos, sino a la reflexión en uno de los principios básicos de bienestar: el desapego.

En la filosofía del yoga, el desapego esta representado en el 5to Yama, llamado Aparigraha que se enfoca en “compartir y distribuir las riquezas personales, no ser acumulativo; el abandono de la avaricia y al desarrollo de la capacidad de aceptar sólo lo apropiado; cultivar una actitud de generosidad y servicio a los demás”.

En vez de compartir y fomentar el bienestar, podemos ver en general una actitud egocentrista y avara que hasta se respira en el ambiente, desde el tráfico, no queriendo dejar a nadie pasar o querer meterte al inicio de la fila; hasta en cuestiones de la familia, de la casa, de los amigos, de cualquier asunto de la vida cotidiana.

En la tradición Budista, un principio básico para el inicio del camino hacia la iluminación es vaciarse para poder llenarse de nuevo con cosas mejores. Para muchos de nosotros vaciarnos y desprendernos de las cosas que tenemos, tanto físicas, como emocionales, mentales, paradigmas, concepciones que más que por convicción lo hacemos por hábito, sería una blasfemia siquiera pensarlo. Pero pasamos por alto los beneficios que pudiéramos gozar, empezando por paz interior hasta mensajes que se mandan al universo para regresarnos mucho mayor abundancia.

Yo verdaderamente creo que si poco a poco vamos desapegándonos de cosas físicas y paradigmas mentales y lo vamos compartiendo con los que nos rodean, podemos hacer la diferencia contagiando un mensaje de confianza. A todos nos vendría bien de vez en cuando, y seguro cada vez con mayor frecuencia, un “yo confío en ti”. Así que te invito a soltar, desapegarte, disfrutar y compartir lo que tienes con los que amas. Hoy es un excelente día para empezar.

domingo, 14 de agosto de 2011

Zona peatonal

Esta semana iba por Cuauhtémoc por ahí de la 1 pm y necesitaba voltear hacia Madero. Cuando el semáforo se puso en verde me dispuse a voltear pero no pude avanzar mucho porque por Madero había una fila que parecía interminable de peatones. Así que por más que quisiera no pude avanzar hasta que cambió el semáforo y el último peatón que cree que si el semáforo está en amarillo alcanza a cruzar toda la calle de 6 carriles. Entonces me puse a pensar que la ley de tránsito dice que el peatón siempre tiene el paso y que si un conductor llega a golpear o atropellar a un peatón, mientras se hacer la averiguación, el conductor fue culpable y se va detenido. Llevamos las de perder con tanta gente aventada que prefiere cruzar la calle en vez de usar el puente peatonal.

Así que me pregunto qué tan aventados debiéramos ser en la vida. Muchos casos de éxito en diferentes tipos de negocio han tenido éxito por la simple razón que arriesgaron todo lo que tenían, que en ese momento era muy poco, así que el riesgo era casi nulo. Arriesgarlo todo, los llevó a hacer lo que realmente querían, soñaban y anhelaban; y con el paso del tiempo tuvieron un gran éxito. Y aun con gran riqueza y bienes materiales conservan ese espíritu aventurero que los llevo al lugar donde están hoy día.

Por otro lado, los que empiezan a tener, en su mayoría, tienden a ser más cautelosos. Pudiera decirse que la cautela es directamente proporcional a los bienes poseídos. Es como si los que tienen menos se avientan a cruzar la avenida, cuando los que tienen algo que cuidar usan el puente peatonal.

No todo aventado tiene éxito, también es válido decirlo, así que lo aventado se puede mal utilizar en hacer cosas no tan buenas. Desde rayar paredes hasta tomar lo ajeno o incluso más.

Esto me regresa a la pregunta inicial. ¿Hasta dónde? La actitud inquieta no se debe mermar, pero más allá de cualquier canalización a la que se enfoquen debiera tener un fundamento lo suficientemente sólido y basado en valores que permita cruzar la calle aun cuando el semáforo está en verde aun cuando se tenga el puente peatonal arriba. Y tú, ¿te avientas?

domingo, 7 de agosto de 2011

Confia en mi

La mayoría de los días en la tarde, a la salida, es un caos para salir del estacionamiento. Aunque te recomiendan que te estaciones de reversa, habemos muchos que por la prisa o flojera no lo hacemos. Las consecuencias las pagamos al final del día. Pero también siempre hay una persona que de buena fe te hace señales para salir bien, porque obvio no alcanzas a ver si viene carro o no. Cuando estas en una tienda o restaurante, es muy común que el cuidador del estacionamiento lo haga por la propina o porque es su trabajo. Pero en la oficina cuando un compañero te ayuda así de la nada se siente raro. Y entre las rarencias también está la incertidumbre de si le sabe calcular bien o si me va a llevar a chocar gratis. Aunque a veces voy nerviosa, he optado por confiar.

Hoy día cuando las cosas están de mal en peor, donde ya nos acostumbramos a ver comandos armados por todos lados a todas horas del día, donde le pensamos dos veces para salir a cenar o a una fiesta en la noche, todavía hay personas que son dignas de confiar. Ahora las contamos con los dedos de la mano y a veces nos sobran dedos. Sin embargo, no significa, que los que ya conocemos como “confiables” sean los únicos que están a nuestro alrededor dignos de nuestra confianza.

Vivimos en un país donde la regla es que “eres culpable hasta que se demuestre lo contrario”, pero como dijo Gandhi si en la vida fuera ojo por ojo todos acabaríamos ciegos y además desconfiados.

Cada uno de nosotros tenemos derechos pero también obligaciones y responsabilidades, por lo que en la medida que lo básico, mínimo, indispensable sea cumplido estamos del otro lado. Lo que hagamos adicional nos dará puntos y nos hará jugadores más deseados en el futbol virtual.

El caso es que muchos no hacen lo que les toca, y los demás aunque lo ven no hacen o dicen nada al respecto. Así que papelito en papelito ya tenemos una montaña de incertidumbre y desconfianza.

Si un hijo cumpliera su deber de ser buen hijo, un padre de ser buen padre, un vecino de ser buen vecino, un amigo de ser un excelente amigo, un hermano de ser el mejor hermano, nos sentiríamos con la confianza de sentirnos protegidos y saber que lo que hace o dice la otra persona es cierto. Quizá no sentiría incertidumbre por que mi compañero me vaya a llevar a chocar o que un carro pase a alta velocidad y me lleve de encuentro.

Como todo, esto también empieza en uno mismo. Y volviendo a citar a Gandhi, nos deja este pensamiento “sé el cambio que quieras ver en el mundo”. No esperemos que el otro empiece. Hoy por hoy quien da el primer paso lleva la ventaja. Empecemos hoy, siendo lo que nos toca y un poco más. Para cuando se den cuenta vivirán más felices y podrán disfrutar mejor el maravilloso regalo de la vida y la compañía de un ser querido.

lunes, 27 de junio de 2011

Factor de ocupación

La semana pasada fuimos a la playa y manejamos por los alrededores, para nuestra sorpresa manejan igual que aquí solo que con menos tráfico y con carros más bonitos porque tiene que ser más seguro para asegurar que la gente siga yendo a disfrutar con la tranquilidad que nada va a pasar. Aun así este año ha sido crítico para el turismo, y uno de sus indicadores clave, el factor de ocupación de hoteles, ha estado muy por debajo de sus estándares de años anteriores afectando la imagen pero aún más importante la vida de los locales que viven gracias a todos los vacacionistas que, año con año, llegan a descansar.

Los hoteles quisieran estar siempre al 100% de ocupación para obtener la mayor ganancia, pero para un huésped no siempre es lo más cómodo que el hotel este lleno de gente por todos lados. Hacer fila para entrar al restaurante a comer, no encontrar camastro en la playa o a la orilla de la  alberca, que no haya cupo para darte un masaje en el spa, etc etc etc.

Seguro que todo depende del cristal a través del cual se mira y la belleza radica en el ojo que la mira, es por eso que hay una infinidad de tipos de hoteles y no por tener villas será mejor que uno que es un solo edificio, o por tener 2 restaurantes será mejor que el que solo tiene 1. Hay para todos los gustos, pero una vez que está hecho el hotel es difícil de modificar la esencia.

Creo que algo así somos cada uno de nosotros, no en el sentido que dicen que tenemos corazón de hotel, pero en el sentido que nos definimos a nosotros mismos. Nosotros tomamos la decisión de ser quienes somos, de incluir en nuestras “amenidades” aquellas cosas que consideramos importantes, aquellas que nos acercan a la mejor versión de nosotros mismos. Y a diferencia de un hotel, no tenemos capacidad finita de cuartos, podemos hospedar a cuantos seres maravillosos pasen por nuestra vida. Siempre habrá un “cuarto” disponible para aquel que quiera compartir una cheve a la orilla de la playa.  

domingo, 12 de junio de 2011

Multitasking o Jose Gabilondo Soler

Cuando voy en el trafico me doy cuenta que como pasamos mucho tiempo en el ahi hemos desarrollado la habilidad de hacer varias cosas al mismo tiempo. Aunque las leyes preventivas dicen que lo más seguro es hacer una cosa a la vez, particularmente cuando lo que está en riesgo es tu seguridad, es una realidad que hacemos malabares entre manejara a la defensiva, evitar que los que manejan a la ofensiva abusen, cambiarle al radio/ipod, desayunar, maquillarse, hablar por teléfono o aún peor chatear. Y esto no solo pasa en hora pico, sino también es parte de nosotros y así nos manejamos por la vida.

Lo más impresionante, y porque a mi me ha pasado, es que lo multitasking no solo está en las actividades que hacemos con nuestro cuerpo, sino con la mente. Yo creo que más de una vez les ha pasado que van manejando por inercia, y van pensando en 4,000 cosas al mismo tiempo y para cuando se dan cuenta ya llegaron a su destino. Pasaron semáforos, trafico, vías rápidas, cediste el paso, te cedieron el paso, viste un mensajito en el celular, y sin pensarlo, en un parpadear de ojos, llegaste a tu destino sano y salvo, mientras pensabas en algo particular que había pasado en tu día o algo que estas planeado para mañana.

La mente es el “aliado” más poderoso que tenemos, pero desafortunadamente solo usamos el entre el 5 y 10%. Un desperdicio ¿no? Si nuestra mente es capaz de llevarnos casi casi a ciegas en un vehículo, que no hará en nuestras vidas. Seguro tiene la capacidad de resolver todos nuestros problemas y ser nuestra aliada en construir la vida que queremos. Solo que a diferencia de manejar y llegar a la casa o a la oficina, camino que hemos recorrido mínimo 21 veces (científicamente el número que necesitamos repetir algo para crear una conexión neuronal que cree un hábito), la vida no tiene repeticiones y siempre son destino nuevos a los que llegamos.

Todos tenemos esa capacidad maravillosa pero nos da flojera potencializarla ¿Por qué? Por estar en la zona de confort, por salirnos del patrón “aprobado” de la sociedad, por el que dirán, por el que diré yo de mis paradigmas mentales, por mil y un razones que quizá, y solo quizá, ya están en automático en nuestras cabezas. Y como ya las hemos repetido más de 21 veces, seguro no tenemos escapatoria… a menos que lo hagamos consiente y voluntariamente empecemos a revertir esos pensamiento negativos que hemos cargado durante gran parte de nuestra vida.

Por ejemplo, Jose Gabilondo Soler “Cri Cri” era compositor de música ranchera, pero un día el productor le dijo que ya no quería más de lo mismo, y para quitárselo de encima le dijo que fuera a componer música para niños. Al principio no fue fácil, pero a base de constancia, se volvió en un ícono de la música infantil. Estoy segura que conocemos más de una de sus canciones.

¿Cuántas veces no nos han dicho que hagamos algo diferente? ¿Cuántas veces en realidad lo hemos hecho? ¿Cuántas veces nos ha dado resultado? El que llega más lejos no es el que va más rápido, sino el que disfruta el viaje. Te invito a que disfrutes tu vida, te disfrútes a ti.

domingo, 17 de abril de 2011

¿Cuál es tu filtro?

Esta semana me topé con tráfico pesado un par de veces. Y en una de esas, veo que en esas partes donde dice “Ceda el paso” y que siempre hay un gandalla que desconoce el término, dejo pasar a un carro y veo que el que le sigue va a 2 cm de pegadito. Obvio que pensé que era de ese tipo de personas que se meten a la fila y avientan la lámina. Bajo el vidrio y le comento que si pudiera ceder el paso, a lo que me responde que no es de la ciudad y va siguiendo al carro de adelante a s destino. Con ese comentario, no me quedó más que cederle el paso.

Me puso a pensar que aunque estamos en una ciudad cosmopolita donde cada vez con mayor frecuencia se puede ver diversidad en look, preferencias políticas, religiosas, sexuales, etc. Seguimos teniendo nuestros filtros personales que definen en gran medida las decisiones que tomamos en la vida.

Seguramente ceder el paso no es gran cosa, pero nuestra actitud cada vez con mayor frecuencia se vuelve a la ofensiva porque creemos que nos están atacando por todos lados, porque escuchamos que nuestros derechos deben ser escuchados y atendidos, porque tenemos la libertad de expresión, porque valemos y merecemos respeto. Si es cierto. Pero así como nosotros lo merecemos, también lo merece la otra persona.

El aspecto físico, los tipos de conversaciones, el tipo de carro, no debieran ser determinantes en nuestra actitud y trato hacia los demás. Todos merecemos ser tratado con respeto. Al fin y al cabo todos vamos para donde mismo, y nos guste o no volveremos a coincidir.

domingo, 10 de abril de 2011

No somos iguales

La vez pasada estaba bajando por Blvd. Puerta del Sol a la hora pico. Hay un punto donde se integran los dos carriles que vienen de Galerías Monterrey y dos que vienen de Blvd. Rogelio Cantú. Así que siempre es un lío pasar. Mi filosofía es ir por el carril derecho y poco a poco irme metiendo, siguiendo el flujo natural del tráfico. Uno pensaría que la gente joven tiende a ser más atrevida y atrabancada, y la gente adulta, que pudieran ser sus padres, sería más precavida y cortés, tanto en lo general como en la ética vial. Cuál fue mi sorpresa que mientras yo esperaba pacientemente mi paso, una señora con poco menos de 50 años en un mamamovil rebasó por donde pudo para meterse literalmente a fuerza al carril central. Una vez más se refuerza que no todo lo que brilla es oro, pero más aún que no todos los jóvenes son iguales, ni todas las mamás tampoco.

Esto me recordó un curso al que fui de Diversidad e Inclusión, donde el lema principal es que todos no somos iguales, y que lo que se debe fomentar es la equidad y no la igualdad en cuestión de derechos y obligaciones para la vida. Todavía estamos en una época donde las mujeres siguen luchando por mejores posiciones en las empresas, y ante un mismo trabajo las mujeres ganan menos. Por otro lado estamos viendo cada vez más que los hombres incursionan en áreas anteriormente consideradas para mujeres, y también viceversa. Así que los estereotipos están cambiando y considero que la sociedad y las leyes se están quedando atrás para adaptarse a esta nueva realidad.

Las mujeres y los hombres tenemos características muy particulares y específicas de nuestro género, que si bien no limitan la capacidad de desarrollar otro tipo de habilidades, sí es un hecho que las que tenemos naturalmente son potencialmente más fáciles de realizar y con una mayor probabilidad de éxito que las otras.

Entonces, imagínate que aunque tuviéramos los mismos derechos, existieran esas cláusulas especiales para casos específicos de hombres, mujeres, niños, jóvenes. Porque no somos iguales, y nuestras necesidades no son iguales. La igualdad ya no es suficiente (si es que algún día lo fue), y lo que necesitamos es la equidad, donde a cada cual se le da su espacio hecho y derecho de declarar su individualidad. Seguro es más complejo de definir y establecer leyes para todos. Pero el éxito de una sociedad radica en los principios de convivencia y respeto a los derechos y valores, por lo que una adaptación a la realidad que se vive en la calle, en el día a día, marcará el camino de un futuro prometedor que está llegando  más rápido de lo que podemos adaptarnos a él.

Si nos esperamos a que alguien más empiece a cambiar, podemos quedarnos sentados y esperar toda una vida. Cada uno de nosotros tenemos en nuestro poder un granito de arena que es crucial para la gran construcción de un mejor mañana para nosotros y nuestros hijos. Decide bien donde pones ese granito.

sábado, 12 de marzo de 2011

hay de caminos a caminos...

Este último mes he estado adaptándome a un nuevo puesto en el trabajo y me ha tocado estar en diferentes localidades dentro de la ciudad. Algunas veces me ha tocado estacionarme en la calle, otras adentro de la sucursal, a veces me ha tocado andar en una combi con un vendedor repartiendo producto otras en juntas en oficinas que no sabía que existían. Hasta conocí a una chava que está igualmente preocupada por la falta de ética vial que yo.

Algo que me ha llamado la atención es que aunque las distancias en algunas ocasiones fueron mayores a las que recorría antes cuando estaba en el corporativo, hago menos tiempo de traslado a la misma hora “pico” (que resulta que es pico solo en algunas partes de la ciudad). Y siempre llegó a mi casa al final de trayecto. Creo que en la vida también es así. A veces nos tocan caminos largos pero fluidos, a veces tramos cortos y congestionados, y en el peor, o mejor, de los casos, tramos largos y congestionados. Pero lo importante es saber a dónde vas, a donde quieres llegar. Los caminos son muchos y dependen de la avenida que tomes. A veces por más que nos digan que el camino es por un lado, nosotros con la contrariedad a todo lo que da, optamos por ir haciendo camino, lo que pueda resultar en atajos o rodeos interminables.

Sería maravilloso saber de antemano que la ruta que escogiste fuera corta y libre. Así llegarías rápido. Pero no siempre lo que queremos es lo que necesitamos aprender. Yo creo en un balance del universo en el cual estamos inmersos durante toda nuestra vida. Es algo así como el efecto mariposa, donde lo que hagamos o dejemos de hacer tiene un impacto en el entorno que nos rodea. Las no tan buenas noticias son que también si haces nada impactas. Es por eso que digo que hay que hacer algo, hay que estar en constante movimiento y cambio.

Debo confesar que me ha costado mucho trabajo definir mi destino, y creo que aún lo estoy descubriendo. Pero algo que me motiva es que creo que cada vez estoy más cerca. Como todo en la vida, hay días buenos en los que crees que ya estas a la vuelta de la esquina y otros días donde parece que te falta un montón y aparte vas a vuelta de rueda. En estos casos es donde la gente que te ama te da un empujoncito para no perder el ánimo, para seguir aunque parezca una interminable carrera.

El truco, o bueno el secreto, es vivir lo que estás viviendo, estar presente. Una vez leí una cita que decía que si duele, llora, pero después levántate y sigue tu camino. El dolor no necesariamente es una cortada, pero sí puede ser un sentido de impotencia, de sentirte perdido, desilusionado y sin esperanza. En ese momento no trates de evadirlo o esconderlo, vívelo con todo su ser, abrázalo, agradécele que está en tu vida y déjalo ir. Así son las cosas.

Te mando muchas bendiciones y espero que ya vayas en el camino a casa.

domingo, 13 de febrero de 2011

Lo que no se puede ver

Esta semana nos juntamos unos amigos, uno de ellos es extranjero y apenas tiene un par de meses en la ciudad. Le preguntamos qué le llamaba la atención, y entre tantas cosas nos dijo que la calle, el pavimento que usamos, refleja la luz del sol y molesta mucho al manejar. Yo la verdad no me había percatado de eso y cayendo en cuenta puede ser que por tanto tráfico solo alcanzo a ver la defensa del carro de adelante. Pero que no lo vea, no significa que no esté ahí.

Hay tantas cosas importantes que no se ven, que es fácil pensar que no existen. El amor, tema muy ad hoc por la fecha, es de esas cosas que no se ven, pero sabes que está ahí. Y cuando está, sus efectos son exponenciales.

Según nuestra ilustre Real Academia Española, el amor es un “sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser” y esta es la primer definición de 40 que aparecen en el sitio. ¡40 definiciones para amor! Y nosotros que nos encerramos en 2 o 3 concepciones que conocemos…

Así como tantas figuras de la historia, que fueron como tu y como yo, han hecho la diferencia y han tocado tantas vidas, así nosotros tocamos las vidas de la gente que nos rodea. Seguro no les ponemos un sellito como en el antro para cuando quieran regresar no paguen cover, pero nuestra huella es tan profunda que ni hace falta decir o mostrar nada.

El amor nace de la insuficiencia, eso sí que captó mi atención. Así solos somos incompletos, necesitamos de otros para llegar mejor a nuestro destino. Definitivamente es más que un sentimiento, es un estilo de vida. Amar lo que te rodea desde la planta hasta al presidente que parece que pudiera hacer mejor su trabajo. Esto es una capacidad que tenemos todos pero que definitivamente escatimamos como si se fuera a acabar. Pensamientos raros que incubamos en nuestra cabeza.

Leí una cita que me gustó mucho de Lao Tzu “amar profundamente a alguien te da fuerza, sentirse amado profundamente por alguien nos da valor”. Tanto gana el que da como el que recibe. En este tema no hay perdedores, al dar, tu vaso se mantiene lleno. Y el que recibe, renace con nuevos brios. En experiencia personal alguien que me diga que sí puedo, que me ayude a ser mejor y que este ahí cuando lo necesito, es un trampolín a nuevas experiencias. Es como una red que te invita a brincar, por que si te caes te atrapa. Claro, con red o sin red, brincar no deja de ser aterrador y a veces escalofriante, pero es un empujoncito alentador que contribuye sorpresivamente.

En inglés solo hay una palabra, love, en español tenemos amar y querer. Aunque no es común que le digas a la gente que la amas, la esencia es la misma y el impacto permanente. Con amor se llega más lejos y definitivamente pasas por tu vida con una sonrisa en el corazón. Los amo y agradezco que están en mi vida, acompañándonos es este viaje maravilloso. ¡Feliz día!

Cambio de perspectiva

Esta semana Daniel y yo nos fuimos juntos a la oficina por que el tenía un curso en el edificio de enfrente, así que para ser más ecológicos compartimos carro. Y entendió de donde saco tantas ideas para escribir, pero tambien me enseñó algo muy valioso. Como saben, este blog nació por todo lo que veo cuando voy en tráfico, pero no me había dado cuenta que yo ya estoy tan sesgada con mi opinión que tiendo a ver solo lo malo del trafico, lo que falta, lo que debería cambiar, y pierdo de vista lo que sí es bueno, las cosas rescatables, y a fin de cuentas creo que he dejado de disfrutar algunas cosas. Unos ojos frescos ante el mismo hecho del tráfico me hicieron pensar a cerca de mi perspectiva hacia mi vida y de todo aquello que la rodeo.

Creo que nos ha pasado más de una vez, que nuestra rutina nos ciega. Y por más que tus amigos o familiares te digan que por ahí no es, ahí vamos. A veces nos topamos con pared y a veces  no. Como dicen, nadie aprende en cabeza ajena. Pero es muy curioso, por que cuando alguien ajeno a tu círculo social normal viene y te dice que algo pudiera ser mejor o diferente, sí te hace sentido y hasta estas dispuesto a probarlo. Por eso ganan tanto dinero los consultores: van a tu oficina, te dicen las cosas que ya sabias que tenias mal, y cobran una lana.

Esta semana también por un momento perdí la esperanza de hacer un pequeño cambio, por que por más que yo haga las cosas como creo que pudieran beneficiarnos a más gente, como manejar cortésmente, sigue habiendo aquellos que siguen en su mundo sin inmutarse por lo que pasa a su alrededor. Como un señor que me reclamó por que no le di chance y me dijo que yo le debía dar paso por que yo tenía alto, pero no vio que él también tenia alto. Estamos tan inmersos en preocupaciones que nosotros mismos nos creamos que desarrollamos una ceguera de taller más grande de lo que imaginamos.

A veces las experiencias extremas, accidentes o enfermedades, te hacen salirte de esa rutina y darte cuenta de lo que estas dejando ir. Pero el cambio lo puedes hacer en cualquier momento, radica en que tú quieras hacerlo. Seguramente todos tenemos algo que hacer, y lo vas a hacer estés de buenas o no. Entonces por que no estar de buenas y tomar una actitud propositiva, proactiva. Seguro que el trafico no va a ser menor, o la gente transa no va a dejar de serlo. Pero tú y yo podemos hacer la diferencia.

Cuando estaba en medio de ese coraje de la ceguera ajena, me puse a pensar, si yo me enojo la otra persona va a ver que me enojo y lo más probable es que se enoje más. Pero si no lo hago, también se puede enojar pero ya no me dejé invadir por el instinto natural de responderle con lo mismo. Definitivamente menos bilis y menos adrenalina, siempre son un beneficio.

Ahora pienso en que todos tenemos el potencial de ser mejores y mejor aún, de mejorar nuestro entorno. Como en un juego de video que dicen que la gente esta cansada que le digan que es tonta, por que aunque no lo sean así los tratan y llega un punto donde ya no pueden aguantar ser tratados de esa manera. Ahora el letrero que voy a traer en el carro es: “Sé que tu puedes mejorar a México, tengo esperanza en ti”. Nadie nos lo dice, pero seguro más de uno pensamos así. ¿y tu?

domingo, 30 de enero de 2011

(silencio)

El otro día estaba atorada en el trafico. Literalmente parada. No había nada en la radio. Los carros alrededor estaban escuchando toda clase de atrocidades entre reggaeton y corridos de los cincuentas. Así que opte por subir los vidrios y quedarme conmigo y mi silencio. Al principio es una inercia de querer seguir escuchando ruido, aunque fueran las voces de mi cabeza. Pero poco a poco se van disipando y para cuando te das cuenta estas solo contigo mismo en toda la extensión de la palabra. ¿premio o castigo?

En la tradición budhista dicen que si quieres ser mejor lo primero que tienes que hacer es vaciarte. Ojo que vaciarte no significa vaciar tus bolsillos, ni mucho menos tu vida. Lo que tienes que vaciar es aquello que no te ayuda, aquello que te atormenta, aquello que te ancla pesadamente a algo que no quieres estar atado, eso es lo que esta llenando tu vida en este instante. Así que si el vaso de tu alma esta lleno de estas cosas, cuando quieres pensar en algo diferente o aprender maneras nuevas de hacer las cosas, llegas a la entrada y te dicen que esta lleno que vuelva otro día. Y sabemos que ese día quizá no vuelva. 

Así que este silencio me invitó a la reflexión, y seguramente no es instantáneo pero el primer paso es darte cuenta y reconocer que pudieras llenar tu vida de cosas mejores. Lo mejor que puedes hacer es abrazar todo aquello que solo estorba por última vez, agradecerle que estuvo en tu vida (por que seguramente en algo te ayudó) y dejarlo ir. Ese algo ocupa mucho espacio en tu vaso. Así de uno por uno, vas sacando trapitos sucios y para cuando te des cuenta el vaso está vació.

Ahora viene lo más emocionante: volverlo a llenar. Ahora que ya te diste cuenta que el contenido del vaso tiene un efecto sobre tu vida diaria, pensaras dos veces con que lo llenas. Y no pasa nada si por inercia, por costumbre o por "que se te hizo fácil" le vuelves a echar algo que no te ayuda, por que ya sabes que solo necesitas un poco de tiempo y silencio contigo mismo para sacarlo y dejar espacio para nuevas y mejores cosas.

Espero que le des una oportunidad al silencio, a estar contigo mismo por más aterrador que parezca, que sigas caminando por este gran viaje que llamamos vida y vacíes muchas veces tu vaso hasta que solo tenga lo que te haga feliz.



domingo, 23 de enero de 2011

hasta adelante...

Poco a poco me he hecho a la idea que la vialidad en Monterrey no va a volver a ser como antes. A cualquier hora hay congestión en las avenidas principales y en las colonias la gente va demasiado rápido para ser zonas residenciales. Ante esto he notado que nuestras habilidades, y más que eso, nuestra ética vial va cada vez más en picada. Una cosa que me molesta demasiado cuando estoy en el tráfico es que la gente se brinque la fila de uno, 10 o 50 carros y se meta hasta adelante. Ya sea pidiendo paso o aventando el carro; se me hace una práctica bastante descortés. Yo normalmente no les doy paso aunque me echen el carro encima y he estado tentada más de una vez a hacer un letrero que diga “¿tambien te metes en la fila del banco o del supermercado?”, pero me he contenido. Tal parece que ellos tienen un mejor derecho, o hasta un privilegio, a llegar antes de donde tienen que ir que el resto de la gente que estamos haciendo fila, siendo que todos vamos a donde mismo.

En el tráfico lo hacen más por que no tienes que ver la cara del otro conductor, además solo le pides permiso al que te va a dejar pasar no le pides permiso a todos los que están detrás esperando. Una vez de pequeña, estábamos en un parque de diversiones y una señora no se por que nos pide chance de meterse la fila, en eso mi papá le dijo que no era solo a él al que tenia que pedirle permiso sino a todos los que estaban detrás. Con eso la señora sin decir palabra tomo de la mano a su hijo y se fue.

Esta era moderna del siglo XXI nos ha llevado a ser completamente individualistas, donde lo único que importa soy yo y la manera de hacer las cosas son como mejor me benefician a mi. Y esto no necesariamente incluye a los “tuyos”. Es por eso que cada vez menos se obedecen los signos de alto al final de la calle, cada vez seguido la gente acelera cuando ve el amarillo en el semáforo, cada vez menos usamos el retrovisor o ponemos las direccionales para cambiarnos, o si alguien pone las direccionales se acelera para que no pueda pasar.

Cada uno de nosotros somos un granito de arena, sí, un grano independiente, pero que juntos hacemos la arena de la playa más hermosa del mundo, la humanidad. Si cada granito dijera que es más o mejor o que debiera estar siempre en la superficie para que jugaran con él o que le diera el sol, cuando caváramos un pozo no habría nada mas que agua y posiblemente no hubiera playa.

Todos tenemos derecho a nuestra individualidad, pero tambien tenemos el derecho, la obligación y la responsabilidad de actuar en beneficio del bien común. Imagínate que nadie se fuera por el carril “rapido” para tratar de meterse a mero adelante por que hemos aprendido a administrar mejor nuestro tiempo, que si alguien se encontrara una bolsa o una cartera contactara a la persona y le devolviera sus pertenencias sin pedir “recompensa” (si no es que le saco el efectivo que traía), que los papás estuvieran al tanto de lo que hacen sus hijos… Seguro tendríamos una mejor sociedad que no se tendría que preocupar por insignificancias, sino se estaría enfocando a buscar mejores maneras de proveer mejores condiciones de vivienda, mejores empleos, mejor educación.

Tu y yo tenemos que poner de nuestra parte. Cada día, todos los días. Así cada vez seremos más hasta que seamos una masa lo suficientemente crítica para que el bienestar sea sostenible a través del tiempo… Si no has empezado, es momento de hacerlo.

jueves, 13 de enero de 2011

sonrie, sonrie, tambien el mundo rie

Durante esta semana, con frío, lluvia y mucho trafico, lo ultimo que piensas es en que alguien te esta viendo, solo quieres llegar a tu destino. Ahí entro yo. Me pongo a ver a la gente y les sorprendería saber que hay gente que va fumando, que va cantando, que se va maquillando, que va hablando por teléfono, que simplemente espera o desespera, pero no he visto a ninguna persona que vaya sola y vaya sonriendo. ¿sonriéndole a que o quien? Pudieran pensar, si no hay nadie a quien mostrársela. Pero se equivocan por que se pueden sonreír a ustedes mismos y hacer toda la diferencia. ¡Ah! No lo habían pensado así verdad.

La sonrisa es algo que me intriga. La sonrisa en los humanos es un gesto de amabilidad, felicidad; entre más grande, más diente y mas arruguitas en los ojos, mejor. La sonrisa en el mundo animal salvaje no existe, solo enseñan los dientes para amenazar antes de atacar y, por supuesto, matar. Así que tuvo que haber habido un momento en que supiéramos que enseñar los dientes no solo era para gruñir, sino para demostrar afecto. A lo mejor es por que la cara de una persona que sonríe sinceramente es hermosa, sin importar edad, color, sexo, procedencia…

La acción de sonreír profundamente involucra 17 músculos faciales. En el libro de Nancy Etcoff, “La supervivencia de los más guapos”, menciona que la sonrisa es una de las maneras como puedes determinar si una persona esta sana o no. Puedes ver su dentadura, la lozanía de la piel, la vitalidad, etc. Y no decir que pasa si te ríes por que usas los abdominales y oxigenas tu cuerpo tal cual un ejercicio cardiovascular. Eso te mantiene sano. Y se vuelve un círculo virtuoso, por que si tienes más oxígeno, mejor funcionamiento tiene tu cuerpo, lo que impacta al sistema nervioso y endocrino, y libera endorfinas que te hacen sentir bien, lo que lleva a sentirte pleno y feliz. Entonces, la sonrisa a demás de bonita, también es útil.

Pero para que salga una sonrisa sincera se requiere mucho más que belleza o utilidad. Una sonrisa es el resultado de un proceso de aceptación propia, tal que hace posible compartirte con los demás y decir “Aquí estoy”. Por eso, una sonrisa es difícil de fingir y se nota luego luego. No por nada surgió la risoterapia donde por el simple hecho de reir, o  sonreir incluso, puedes sanar todos tus males, desde gripa hasta cáncer. Es una maravillosa medicina al alcance de cualquier bolsillo.

Te puedo recomendar reírte varios minutos diarios, pero mejor que voy a compartir un video que me gustó mucho.


Y luego regálate a ti mismo una sonrisa que venga de lo más profundo de tu ser, de ahí de donde solo las sonrisas genuinas pueden tener su orígen. Una vez que la tengas no la dejes ir.

jueves, 6 de enero de 2011

¿A donde van?...¿De donde vienen?

Ahora que regresaba de las vacaciones me fije que en la carretera tú vas en tu carro a la velocidad con la que te sientes cómodo, a veces respetando el límite de velocidad, a veces pasándolo y a veces quedándote por debajo. El punto importante es sentirte cómodo.  Pero cada quien tiene un punto de confort diferente, así que es común ver gente que te rebasa y otra a la que tienes que arrebatar. Y todos ellos seguro van a llegar a donde los esperan, tal como dice el dicho.

Esto me puso a pensar acerca de la vida, bien dicen que la vida es un viaje no un destino, y cada quien pasa por su vida como elije hacerlo. Hay muchos caminos, unos hasta pavimentados y otros casi casi en medio del bosque, pero todos indiscutiblemente llevan al destino. No por nada dicen que todos los caminos llevan a Roma.

A mi me pasa muy seguido que me gustaría ir tan rápido como el que me rebasa en la carretera y parece que va a 300 kph. Lo que no veo es lo que pasa antes ni después de que pase a mi lado, puede ser que su camino en general no sea el más cómodo para mi o que tenga cosas que no estoy dispuesta a sacrificar como un accidente, una multa o cualquier otra cosa. También pasa del otro lado cuando veo que en la carretera de enfrente hay mucho trafico y están todos parados, para nada me gustaría estar ahí. Siempre habrá gente que aparentemente va más rápido o lento en su camino que nosotros; sus caminos no los conocemos, ni sus intenciones, ni si eso que nos llama la atención es en verdad lo que nos va a ayudar a disfrutar del nuestro. La manera de disfrutarlo es hacer lo que te gusta o lo que te llevará a hacer lo que te gusta de la mejor manera que te sea posible. En el sentimiento de saber que vas por el camino correcto se siente la esperanza y la libertad de la plenitud.

Irónicamente el tráfico fue lo que originó este blog y en verdad estoy agradecida, pero una cosa es cierta, que cada parte del camino nos gusté o no está por algo. Yo creo que la vida no pasa por casualidad, pasa por causalidad, todo tiene un propósito.  Es la sutil diferencia entre el por que y el para que. Que nos guste o no, es otro boleto. Nadie sabemos que le pasa al otro por que todo lo vemos a través de nuestro filtro personal, nuestra historia personal. Así que algo que nos parece divertido, a otras personas no les parece así, y viceversa. Cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de definir, más que el camino, el cómo es que vamos a recorrerlo. Se dice fácil, pero seguro, ya en la práctica, es mucho más laborioso que difícil.

Este inicio de año me parece una excelente oportunidad para definir la actitud con la que disfrutaremos este maravilloso 2011, a sabiendas que escogeremos tanto el camino como la actitud con la que lo atravesamos. Tanto si te das a la ardua tarea de planear por donde te gustaría viajar o si no haces nada, en ambos casos ya tomaste una decisión, y esa es tu elección.