atrevete

atrevete
disfruta el viaje...

domingo, 13 de febrero de 2011

Lo que no se puede ver

Esta semana nos juntamos unos amigos, uno de ellos es extranjero y apenas tiene un par de meses en la ciudad. Le preguntamos qué le llamaba la atención, y entre tantas cosas nos dijo que la calle, el pavimento que usamos, refleja la luz del sol y molesta mucho al manejar. Yo la verdad no me había percatado de eso y cayendo en cuenta puede ser que por tanto tráfico solo alcanzo a ver la defensa del carro de adelante. Pero que no lo vea, no significa que no esté ahí.

Hay tantas cosas importantes que no se ven, que es fácil pensar que no existen. El amor, tema muy ad hoc por la fecha, es de esas cosas que no se ven, pero sabes que está ahí. Y cuando está, sus efectos son exponenciales.

Según nuestra ilustre Real Academia Española, el amor es un “sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser” y esta es la primer definición de 40 que aparecen en el sitio. ¡40 definiciones para amor! Y nosotros que nos encerramos en 2 o 3 concepciones que conocemos…

Así como tantas figuras de la historia, que fueron como tu y como yo, han hecho la diferencia y han tocado tantas vidas, así nosotros tocamos las vidas de la gente que nos rodea. Seguro no les ponemos un sellito como en el antro para cuando quieran regresar no paguen cover, pero nuestra huella es tan profunda que ni hace falta decir o mostrar nada.

El amor nace de la insuficiencia, eso sí que captó mi atención. Así solos somos incompletos, necesitamos de otros para llegar mejor a nuestro destino. Definitivamente es más que un sentimiento, es un estilo de vida. Amar lo que te rodea desde la planta hasta al presidente que parece que pudiera hacer mejor su trabajo. Esto es una capacidad que tenemos todos pero que definitivamente escatimamos como si se fuera a acabar. Pensamientos raros que incubamos en nuestra cabeza.

Leí una cita que me gustó mucho de Lao Tzu “amar profundamente a alguien te da fuerza, sentirse amado profundamente por alguien nos da valor”. Tanto gana el que da como el que recibe. En este tema no hay perdedores, al dar, tu vaso se mantiene lleno. Y el que recibe, renace con nuevos brios. En experiencia personal alguien que me diga que sí puedo, que me ayude a ser mejor y que este ahí cuando lo necesito, es un trampolín a nuevas experiencias. Es como una red que te invita a brincar, por que si te caes te atrapa. Claro, con red o sin red, brincar no deja de ser aterrador y a veces escalofriante, pero es un empujoncito alentador que contribuye sorpresivamente.

En inglés solo hay una palabra, love, en español tenemos amar y querer. Aunque no es común que le digas a la gente que la amas, la esencia es la misma y el impacto permanente. Con amor se llega más lejos y definitivamente pasas por tu vida con una sonrisa en el corazón. Los amo y agradezco que están en mi vida, acompañándonos es este viaje maravilloso. ¡Feliz día!

Cambio de perspectiva

Esta semana Daniel y yo nos fuimos juntos a la oficina por que el tenía un curso en el edificio de enfrente, así que para ser más ecológicos compartimos carro. Y entendió de donde saco tantas ideas para escribir, pero tambien me enseñó algo muy valioso. Como saben, este blog nació por todo lo que veo cuando voy en tráfico, pero no me había dado cuenta que yo ya estoy tan sesgada con mi opinión que tiendo a ver solo lo malo del trafico, lo que falta, lo que debería cambiar, y pierdo de vista lo que sí es bueno, las cosas rescatables, y a fin de cuentas creo que he dejado de disfrutar algunas cosas. Unos ojos frescos ante el mismo hecho del tráfico me hicieron pensar a cerca de mi perspectiva hacia mi vida y de todo aquello que la rodeo.

Creo que nos ha pasado más de una vez, que nuestra rutina nos ciega. Y por más que tus amigos o familiares te digan que por ahí no es, ahí vamos. A veces nos topamos con pared y a veces  no. Como dicen, nadie aprende en cabeza ajena. Pero es muy curioso, por que cuando alguien ajeno a tu círculo social normal viene y te dice que algo pudiera ser mejor o diferente, sí te hace sentido y hasta estas dispuesto a probarlo. Por eso ganan tanto dinero los consultores: van a tu oficina, te dicen las cosas que ya sabias que tenias mal, y cobran una lana.

Esta semana también por un momento perdí la esperanza de hacer un pequeño cambio, por que por más que yo haga las cosas como creo que pudieran beneficiarnos a más gente, como manejar cortésmente, sigue habiendo aquellos que siguen en su mundo sin inmutarse por lo que pasa a su alrededor. Como un señor que me reclamó por que no le di chance y me dijo que yo le debía dar paso por que yo tenía alto, pero no vio que él también tenia alto. Estamos tan inmersos en preocupaciones que nosotros mismos nos creamos que desarrollamos una ceguera de taller más grande de lo que imaginamos.

A veces las experiencias extremas, accidentes o enfermedades, te hacen salirte de esa rutina y darte cuenta de lo que estas dejando ir. Pero el cambio lo puedes hacer en cualquier momento, radica en que tú quieras hacerlo. Seguramente todos tenemos algo que hacer, y lo vas a hacer estés de buenas o no. Entonces por que no estar de buenas y tomar una actitud propositiva, proactiva. Seguro que el trafico no va a ser menor, o la gente transa no va a dejar de serlo. Pero tú y yo podemos hacer la diferencia.

Cuando estaba en medio de ese coraje de la ceguera ajena, me puse a pensar, si yo me enojo la otra persona va a ver que me enojo y lo más probable es que se enoje más. Pero si no lo hago, también se puede enojar pero ya no me dejé invadir por el instinto natural de responderle con lo mismo. Definitivamente menos bilis y menos adrenalina, siempre son un beneficio.

Ahora pienso en que todos tenemos el potencial de ser mejores y mejor aún, de mejorar nuestro entorno. Como en un juego de video que dicen que la gente esta cansada que le digan que es tonta, por que aunque no lo sean así los tratan y llega un punto donde ya no pueden aguantar ser tratados de esa manera. Ahora el letrero que voy a traer en el carro es: “Sé que tu puedes mejorar a México, tengo esperanza en ti”. Nadie nos lo dice, pero seguro más de uno pensamos así. ¿y tu?