Creo que nos ha pasado más de una vez, que nuestra rutina nos ciega. Y por más que tus amigos o familiares te digan que por ahí no es, ahí vamos. A veces nos topamos con pared y a veces no. Como dicen, nadie aprende en cabeza ajena. Pero es muy curioso, por que cuando alguien ajeno a tu círculo social normal viene y te dice que algo pudiera ser mejor o diferente, sí te hace sentido y hasta estas dispuesto a probarlo. Por eso ganan tanto dinero los consultores: van a tu oficina, te dicen las cosas que ya sabias que tenias mal, y cobran una lana.
Esta semana también por un momento perdí la esperanza de hacer un pequeño cambio, por que por más que yo haga las cosas como creo que pudieran beneficiarnos a más gente, como manejar cortésmente, sigue habiendo aquellos que siguen en su mundo sin inmutarse por lo que pasa a su alrededor. Como un señor que me reclamó por que no le di chance y me dijo que yo le debía dar paso por que yo tenía alto, pero no vio que él también tenia alto. Estamos tan inmersos en preocupaciones que nosotros mismos nos creamos que desarrollamos una ceguera de taller más grande de lo que imaginamos.
A veces las experiencias extremas, accidentes o enfermedades, te hacen salirte de esa rutina y darte cuenta de lo que estas dejando ir. Pero el cambio lo puedes hacer en cualquier momento, radica en que tú quieras hacerlo. Seguramente todos tenemos algo que hacer, y lo vas a hacer estés de buenas o no. Entonces por que no estar de buenas y tomar una actitud propositiva, proactiva. Seguro que el trafico no va a ser menor, o la gente transa no va a dejar de serlo. Pero tú y yo podemos hacer la diferencia.
Cuando estaba en medio de ese coraje de la ceguera ajena, me puse a pensar, si yo me enojo la otra persona va a ver que me enojo y lo más probable es que se enoje más. Pero si no lo hago, también se puede enojar pero ya no me dejé invadir por el instinto natural de responderle con lo mismo. Definitivamente menos bilis y menos adrenalina, siempre son un beneficio.
Ahora pienso en que todos tenemos el potencial de ser mejores y mejor aún, de mejorar nuestro entorno. Como en un juego de video que dicen que la gente esta cansada que le digan que es tonta, por que aunque no lo sean así los tratan y llega un punto donde ya no pueden aguantar ser tratados de esa manera. Ahora el letrero que voy a traer en el carro es: “Sé que tu puedes mejorar a México, tengo esperanza en ti”. Nadie nos lo dice, pero seguro más de uno pensamos así. ¿y tu?
No hay comentarios:
Publicar un comentario