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disfruta el viaje...

lunes, 27 de junio de 2011

Factor de ocupación

La semana pasada fuimos a la playa y manejamos por los alrededores, para nuestra sorpresa manejan igual que aquí solo que con menos tráfico y con carros más bonitos porque tiene que ser más seguro para asegurar que la gente siga yendo a disfrutar con la tranquilidad que nada va a pasar. Aun así este año ha sido crítico para el turismo, y uno de sus indicadores clave, el factor de ocupación de hoteles, ha estado muy por debajo de sus estándares de años anteriores afectando la imagen pero aún más importante la vida de los locales que viven gracias a todos los vacacionistas que, año con año, llegan a descansar.

Los hoteles quisieran estar siempre al 100% de ocupación para obtener la mayor ganancia, pero para un huésped no siempre es lo más cómodo que el hotel este lleno de gente por todos lados. Hacer fila para entrar al restaurante a comer, no encontrar camastro en la playa o a la orilla de la  alberca, que no haya cupo para darte un masaje en el spa, etc etc etc.

Seguro que todo depende del cristal a través del cual se mira y la belleza radica en el ojo que la mira, es por eso que hay una infinidad de tipos de hoteles y no por tener villas será mejor que uno que es un solo edificio, o por tener 2 restaurantes será mejor que el que solo tiene 1. Hay para todos los gustos, pero una vez que está hecho el hotel es difícil de modificar la esencia.

Creo que algo así somos cada uno de nosotros, no en el sentido que dicen que tenemos corazón de hotel, pero en el sentido que nos definimos a nosotros mismos. Nosotros tomamos la decisión de ser quienes somos, de incluir en nuestras “amenidades” aquellas cosas que consideramos importantes, aquellas que nos acercan a la mejor versión de nosotros mismos. Y a diferencia de un hotel, no tenemos capacidad finita de cuartos, podemos hospedar a cuantos seres maravillosos pasen por nuestra vida. Siempre habrá un “cuarto” disponible para aquel que quiera compartir una cheve a la orilla de la playa.  

domingo, 12 de junio de 2011

Multitasking o Jose Gabilondo Soler

Cuando voy en el trafico me doy cuenta que como pasamos mucho tiempo en el ahi hemos desarrollado la habilidad de hacer varias cosas al mismo tiempo. Aunque las leyes preventivas dicen que lo más seguro es hacer una cosa a la vez, particularmente cuando lo que está en riesgo es tu seguridad, es una realidad que hacemos malabares entre manejara a la defensiva, evitar que los que manejan a la ofensiva abusen, cambiarle al radio/ipod, desayunar, maquillarse, hablar por teléfono o aún peor chatear. Y esto no solo pasa en hora pico, sino también es parte de nosotros y así nos manejamos por la vida.

Lo más impresionante, y porque a mi me ha pasado, es que lo multitasking no solo está en las actividades que hacemos con nuestro cuerpo, sino con la mente. Yo creo que más de una vez les ha pasado que van manejando por inercia, y van pensando en 4,000 cosas al mismo tiempo y para cuando se dan cuenta ya llegaron a su destino. Pasaron semáforos, trafico, vías rápidas, cediste el paso, te cedieron el paso, viste un mensajito en el celular, y sin pensarlo, en un parpadear de ojos, llegaste a tu destino sano y salvo, mientras pensabas en algo particular que había pasado en tu día o algo que estas planeado para mañana.

La mente es el “aliado” más poderoso que tenemos, pero desafortunadamente solo usamos el entre el 5 y 10%. Un desperdicio ¿no? Si nuestra mente es capaz de llevarnos casi casi a ciegas en un vehículo, que no hará en nuestras vidas. Seguro tiene la capacidad de resolver todos nuestros problemas y ser nuestra aliada en construir la vida que queremos. Solo que a diferencia de manejar y llegar a la casa o a la oficina, camino que hemos recorrido mínimo 21 veces (científicamente el número que necesitamos repetir algo para crear una conexión neuronal que cree un hábito), la vida no tiene repeticiones y siempre son destino nuevos a los que llegamos.

Todos tenemos esa capacidad maravillosa pero nos da flojera potencializarla ¿Por qué? Por estar en la zona de confort, por salirnos del patrón “aprobado” de la sociedad, por el que dirán, por el que diré yo de mis paradigmas mentales, por mil y un razones que quizá, y solo quizá, ya están en automático en nuestras cabezas. Y como ya las hemos repetido más de 21 veces, seguro no tenemos escapatoria… a menos que lo hagamos consiente y voluntariamente empecemos a revertir esos pensamiento negativos que hemos cargado durante gran parte de nuestra vida.

Por ejemplo, Jose Gabilondo Soler “Cri Cri” era compositor de música ranchera, pero un día el productor le dijo que ya no quería más de lo mismo, y para quitárselo de encima le dijo que fuera a componer música para niños. Al principio no fue fácil, pero a base de constancia, se volvió en un ícono de la música infantil. Estoy segura que conocemos más de una de sus canciones.

¿Cuántas veces no nos han dicho que hagamos algo diferente? ¿Cuántas veces en realidad lo hemos hecho? ¿Cuántas veces nos ha dado resultado? El que llega más lejos no es el que va más rápido, sino el que disfruta el viaje. Te invito a que disfrutes tu vida, te disfrútes a ti.