Esta semana anduve en la calle un poco más de lo normal, así que con tanta desviación tuve por necesidad buscar vías alternas para tratar de hacer más llevadero el tráfico y llegar a donde quería. En verdad que en cualquier municipio al que vayamos hoy día está lleno de señalamientos, calles cerradas, calles de un solo sentido, etc. Igual y en el momento solo quiero no perderme ni perder más tiempo en el tráfico, pero ya que lo veo un poco en retrospectiva, obligar a la mente a que piense diferente no solo la fortalece sino fomenta una creatividad automática.
Según los especialistas en neurobiología, desde que nacemos hasta los 2 años es la época en la que más conexiones neuronales, o asociaciones entre la información que aprendemos, se generan en nuestro cerebro. Suena bastante obvio, porque para un bebé todo es nuevo. Pasando los 2 años, durante el resto de la vida, la cantidad de conexiones va en una picada natural. Sean genios o personas promedio, esto sucede.
PERO el cerebro humano es tan flexible que se adapta a lo que le pongas. Así que si fomentas un hábito de aprender constantemente cosas nuevas, como caminos nuevos para ir al trabajo, comidas que nunca habías probado, ver géneros de películas que nunca se te hubiera ocurrido ver, vas a reducir la pendiente de la declinación en las conexiones neuronales y tendrás una mente más activa y agil por más tiempo.
A veces solo nos conformamos con ver un lindo amanecer, pero no se nos ocurre que podemos iluminar el día de alguien más con una sonrisa o un “buenos días”; disfrutamos de un buen libro, pero no podemos explicarle a alguien como llegar a alguna dirección. Ejemplos como estos hay todos los días. Puede ser por flojera o por miedo o porque quizá hoy tenemos menos conexiones neuronales que ayer, y seguro esa es la respuesta. Que evitemos hacerlo, no significa que no lo podamos hacer.
Los especialistas dicen que si repites una actividad diario por 21 días se hace un hábito. Y ¿para que hacer hábitos? Para la simple y sencilla razón de demostrarte a ti mismo que puedes lograr lo que quieras. En otras palabras, forjar un carácter. Así que si al principio lo haces consiente, va a llegar un día donde ya lo haces en automático. En verdad, aun los científicos más especializados no saben la capacidad completa de la mente humana. Y nosotros nos conformamos con lo que sabemos, y no nos damos la oportunidad de crear, inventar, o siguiera probar cosas nuevas.
Créanme no todo es cosas complicadas, sino solamente son nuevas para nosotros; alguien más seguro ya lo vio antes. Por ejemplo, mi madre en su consultorio usa un aromatizante delicioso. Cada que lo huelo es refrescante, energizante, motivante, y mucho más. Yo pensaba que iba a tener una lista de ingredientes larguísima. Al voltear el bote me doy cuenta que solamente contiene 4 ingredientes: eucalipto, tomillo, cajeput y pino. ¡Es todo! Cuando lo hueles no te imaginas que sea tan sencillo. Quien dice que eso que puedes hacer, crear o inventar, no es tan sencillo como eso. Ahí me avisas que cosa nueva haces esta semana.